domingo, 13 de octubre de 2013

In Joy N Sorrow




CHAPTER VI


Después de intentar conciliar el sueño, es interrumpido por un extraño sonido, que al abrir los ojos logro reconocerlo.
  -Bueno...
  -¿Ya estás mejor?  ¿Por qué me colgaste?
  -Rose, lo siento...
  -Necesito que me expliques.
  -Lo sé, lo sé.
  -¿Quien es Marco? ¿Es el Marko que yo creo?
  -Sí, con K.
  -¡Oh, santo Dios!- exclama feliz, alegre de que haya resultado su vago plan.
  -No terminó bien, así que no te alegres.
  -¿Pero por qué?
  - Todo estuvo bien, le gusté y me gustó. Besa exquisito, pero...
  -Pero...
Hubo un silencio entre las dos, respiro hondo  mientras miro la lámpara de noche.
  - Estuvimos cerca de tener…
  -¡Sí, sexo!
  -¡Deja de emocionarte!- le regaño- no pude Rose, creo que tuviste razón. Me ha afectado a tal grado de no poder dejar que ningún hombre me toque sin sentir pánico.
  -Oh, Mady...
  - No sé si algún día podré perdonarlo.
  -Te juro que si lo llego a ver...
  -No- le interrumpo- creo que no volverme a ver es su peor dolor.

  Al final, cinco minutos para dar las seis de la mañana, sigo despierta, sin poder cerrar los ojos ni un segundo. No puedo dejar de recordar a Marko, no consigo olvidarme  de Chris- Es momento de salir y aprovechar las desconocidas energías que alberga mi cuerpo – sonrío y corro a la habitación para cambiarme, al llegar escucho que mi celular suena, respiro profundamente cuando contesto, seguramente es Rose queriendo saber todo a detalle de nuevo.
  -Rose…
  -Después de esto terminarás amándome.
  -¿Por qué?
  -Te conseguí boletos para Sturm und Drang, verás a tu chico, pedófila.
  Suelto una carcajada tan, pero tan contagiosa.
  -Solamente le llevo 6 malditos años.
  -¡Pedófila!
  -Ya luego me desquitaré, ¿para cuándo son?
  -Para hoy…
  -¿Qué? ¿y cómo rayos no me enteré?
  -No tengo idea, de todas formas es un concierto en un centro comercial…¿irás?
  -No tengo otra cosa por hacer, estaré puntual.
  -Perfecto, ya está, tu boleto estará en taquilla, o como sea ahí. Solamente tienes que presentar tu…
  -Ya lo sé Rose, gracias, te lo pago llegando.
  -No, no. Es un regalo así que disfrútalo.
Y antes de poder reclamar algo, cuelga.


   Llevo dos guantes en cada mano, aunque comienzo a pensar que fue mala idea traer de los que no cubren los dedos, pero igual me sirven para usarlos casi  todo el tiempo. Estoy aburrida, sólo me quedo observando la tarjeta de Marko sin atreverme a llamarle y darle una explicación, aunque sea una disculpa - De seguro ni ha de querer volver a verme- me digo para matar mis ánimos que comenzaban a crecer.  Estaciono el auto, después de haber preguntado a un par de adolescentes dónde hay una librería, logro encontrarla con cierta satisfacción de no haberme perdido, antes de bajar guardo la tarjeta en la cartera y me dispongo a entrar y poder encontrar algo para leer.
 -¡Diablos!..no entiendo nada- grito un poco, por suerte la librería está casi vacía, escucho que alguien entra y sigo en mi búsqueda -  hubiera aprendido Suomi en la universidad...
  -¿Problemas para encontrar un libro?
No me giro para ver al hombre que me ha hecho la plática.
  -Algo así.
  -Espera aquí- dice y luego desaparece, no le  doy importancia y de repente me doy por vencida, me dirijo a la caja aunque no sé para qué, pero al menos opto por comprar unos separadores.
  -Quiero dos- los escojo y la mujer de unos 20 años aprieta unas teclas mientras yo saco dinero de mi cartera.
  -Pensé que te habías ido- es de nuevo aquel sujeto, termino de sacar el dinero y veo que pone el libro a mi lado- fue el único que encontré en tu idioma- veo el título y lo reconozco al instante.
  -Romeo y Julieta...- decido mirarlo pero al instante pienso que fue mala idea, me quedo en shock por unos segundos hasta lograr un autocontrol.
  -¿Te gusta?- pienso rápidamente una respuesta ingeniosa y original, pero no me sale nada.
  -Para serte sincera, no lo he leído del todo, unas cuantas páginas en la secundaría, vi su película. No donde sale Leonardo Di Caprio-  por alguna razón le causa gracia y también a la joven cajera.
  -Ya sé de cual hablas- sonríe y me da unas ganas de pedirle un autógrafo, decirle que soy fan pero por alguna razón no lo hago- Espero lo compres y te guste. Es raro que en esta librería ahorita no tengan ningún libro en inglés, normalmente aquí vengo y compro cuando quiero practicar, pero si gustas yo tengo muchos libros…
  -Muchas gracias- digo interrumpiéndolo, agarro el libro y se lo doy a la mujer que espera a que page.
  -Es un placer- dice para luego salir de la librería.
Sigo conmocionada, manejo lentamente con la suerte de no ver más autos detrás de mí. De pronto siento la necesidad de un cigarro, necesito un cigarro, así que me estaciono en el primer local que veo y rezo porque tengan cigarrillos.
  -Disculpe ¿tiene cigarros?
  -Claro, permítame.
  -¿Otra vez tú?
¡Dios mío!
  -No te estoy siguiendo.
¿Por qué dije eso?
Ríe por unos segundos.
  -Por alguna razón te creo.
  -¿Eres Ville Valo, cierto?
  -¿y tú...?
  -Oh, lo siento- saco mi mano derecha de la bolsa de la chamarra- Mady Millet.
  -Mucho gusto- estrechamos las manos por unos segundos- no compres cigarros- dice- yo acabo de comprar.
   ¿Será esto un sueño?  ¿mi insomnio me habrá hecho dormir en el auto antes de entrar a la librería?
  -Te noto algo pensativa- da una calada a su cigarro y voltea a verme justo al mismo tiempo en que hago lo mismo, seguramente haciéndome sonrojar.
  -Lo siento, soy algo introspectiva; pienso mucho y hablo poco.
  -¿Vienes de visita? ¿vacaciones? ¿trabajo?
  -Se podría decir que por trabajo- intento darle una calada a mi cigarro, miro a mi alrededor y noto que estamos muy cerca de donde vivo- Escribo- digo al fin- no tan increíblemente como tú pero…
  -Pues gracias pero no podré decir si es verdad o no cuando no he leído nada tuyo.
  -Puede ser, por eso mismo te ahorré eso- sonrío y él también.
  -No, por decir eso, ahora tendrás que enseñarme algún escrito.
  -Dudo que se vendan aquí.
  -Seguramente estás escribiendo ahorita  ¿crees que me dejarías leer algo inédito?
  Me ruborizo aún  más, no dejo de ver esos ojos verdes tan profundos. Simplemente no puedo creer que esté hablando con mi amor platónico.
  -¿Eres fan de HIM verdad?
  -¿Se nota tanto?- reímos.
  -Yo diría que lo normal- hace una pausa para apagar su cigarro. Seguramente lo he asustado. Saca la cajetilla y me ofrece otro a lo cual, educadamente digo que no. sí lo he asustado, pero por alguna razón sigue aquí a mi lado mirando como si nada, como si fuéramos conocidos o hasta amigos.
  -No suelo hacer esto, pero me has caído bien- vuelve a sonreír y reír, esa inigualable risa que tanto me gusta, busca algo en las bolsas de su chaqueta y con dificultad por sus guantes que son del mismo estilo que los míos, logra sacar un papel y una pluma y comienza a escribir algo. Mientras sigo atrapada en él, en su cabello que se mueve con el viento, en su estilo…simplemente en él.
  -Toma- me extiende el papelito- mañana iremos a ese bar como por las 8:00pm, y si es que no has llegado a conocer a HIM en persona, puede y esta sea tu oportunidad- lo agarro y miro el nombre del bar y un pequeño y rápido croquis- Ah, está hecho desde esta calle, espero y no vivas tan lejos.
  -No se ve tan lejos- logro decir.
  -Bueno, hasta entonces- hace un gesto con la mano y comienza a caminar dándome la espalda.


  -¿Voy  no voy?
  -¡Tienes que ir! Además, ya te ahorraste el acosarlo.
 Sonrío de recordar mi plan para acosarlo que hice hace años.
  -Tuve suerte.
  -Y por eso no dejes perder esta oportunidad.
  -Lo pensaré- digo, tomo un poco de café mientras miro rápidamente la Tv que está encendida pero muda.
  -Tengo que regresar al trabajo, pero cualquier cosa llámame por favor.

  -Ok, suerte- cuelgo y suspiro. No todos los días Ville Valo hace esto ¿O sí?