miércoles, 27 de junio de 2012

....*Cold Blooded*...


Capítulo IV

-Organizaremos una fiesta!- gritaba Daphne por todos lados, con una gran sonrisa en su rostro y una joyas caras modelando como siempre.
-Madre- Darrell bajaba las enormes escaleras, vestido de traje, muy elegante y atractivo como de costumbre - ¿Por qué tan alegre?
-En pocos días es el cumpleaños de tu padre hijo, tenemos que festejarlo como antes lo hacíamos.
-Las cosas han cambiado- su voz se notaba apagada y su interés nulo.
-Podemos recuperar esos recuerdos, tu padre llega hoy en la noche…
-Haz lo que quieras, si logras hacer que toda la “familia” venga, estaré aquí.
-¿y Marilyn?... ¿vendrá?...o es que en serio terminaron.
-Lo que pase entre Marilyn y yo- de nuevo aparecía aquella mirada intimidante, igual  a la de su padre- no es asunto tuyo madre..
-Pero de tu padre si…


-Necesito que me investigues en donde está viviendo….
-¿No sabes?... ¿Darrell Dosseti no sabe en donde vive su “novia”?- decía bufándose su asistente Maria-
-Le encanta esconderse- se acercó más a ella, mirándose los dos fijamente- para luego encontrarla y hacerla mía- y sonrió, un hombre malo jugando con Maria, quien está enamorada de él desde hace tiempo.
-¿Estás seguro? Más bien se esconde para revolcarse con los de su clase..
-Cuidado con lo que dices- acarició la mejilla de ella - que en ese caso, son tal para cual querida- y María se alejó de él enojada.
-Tal vez así sea, pero soy la única que te valora y no te dejará nunca…
-No si yo hago lo imposible por alejarme de ti…
-No lo harás- sus miradas hervían, tal vez de deseo, o un desprecio escondido en Darrell.
-¿Me estás retando?..
-No, te lo estoy confirmando mi amor.


-¿Cómo es posible que decidan por mi?!- gritaba Marilyn enojada, sus padres la escuchaban con atención, pero decididos.
-Ya está hecho- dijo el Sr. Black- vivirás con Dylan si quieres vivir en New York.
-¡Pero no quiero vivir aquí!, quiero irme a Finlandia…
-Haremos esto- interrumpió su Madre- veremos si puedes vivir aquí bien, si consigues un buen trabajo, si aprendes a mantenerte sin necesitarnos y te pagaremos el viaje a Finlandia- Marilyn se quedó perpleja por dentro, demostrando frialdad por fuera, lo pensó por un momento, analizando la  mirada  de sus padres- desde hace años que no les creo nada de lo que dicen y prometen…
-Hagamos un contrato entonces- sugirió Anton sonriendo, siempre viendo las diferentes posibilidades porque su hermana cumpliera el sueño de viajar a su lugar favorito. El sr. Black lo miró serio, analizando igual que su hija.
-De acuerdo- dijo- haremos el contrato y si no lo cumples no habrá viaje.
-Me parece bien- sonrió Marilyn.


Tocaban a la puerta, Dylan estaba listo para salir a dar una vuelta, disfrutando de las vacaciones que le habían dado en su trabajo, se dirigió a abrir y se quedó mirando fijamente a la muchacha que se encontraba justo enfrente de él- Por favor dime que no vienes a reclamarme algo…
-Ni te conozco ¿Aquí vive Marilyn?
-¿Vive?...Aún no… ¿Quién eres?
-Su mejor amiga…
-¡Ah!...eso no me sirve de nada- dijo seriamente- ¿Cómo te llamas?
-Helen... ¿Podría pasar a esperarla?
-Dudo que vuelva, pero como gustes- Helen entró, miró todo a su alrededor y al darse la vuelta para preguntarle cuánto podría tardar Marilyn, ya no estaba.


-Mira que pedirte eso fue lo más fácil…
-No sé Helen, acepté sólo por querer ver cumplido mi sueño, pero no creo aguantar vivir con Dylan ni una semana.
-¿Por?, no es feo y…
-Eso no importa Helen- sonrieron las dos pensando en la opción de sexo- Es insoportable, tarde o temprano terminará hartándome. Es como un Anton II, aunque mi hermano es más tierno.
-Jajajajaja! Se molestan mutuamente, no lo niegues.
-Bueno- suspiró Marilyn, disfrutando del ver a su mejor amiga, de tenerla cerca, la persona a la que más confianza le ha tenido toda su vida- me alegra el tenerte aquí.
-Aunque sea sólo por hoy- se recargó en el sillón- No me tendrás para cuidarte y alejarte de tus excesos, pero confió en que te alejarás sin mi detrás fregándote.
-Jajajaja! Si, ya me tengo grabados tus regaños…- se escucharon unas llaves siendo introducidas en la perilla de la puerta, Marilyn y Helen se quedaron quietas a ver quien entraba, sabiendo que sería Dylan
-jajajaja! Dylan, no seas tan gráfico que me excito rápidamente- decía sensualmente una muchacha, entró Dylan abrasado de ella, besándose de a ratitos, escuchándose con claridad el deseo que se tenían- Vayamos a tu cuarto a divertirnos un rato- sus besos eran obscenos y ruidosos – Dylan… ¿Quiénes son ellas?- se quedaron quietos al ver a Marilyn y Helen mirándolos.
-Am….ella es…
-Hola- dijo Alegremente Marilyn- Soy su compañera de departamento…tú debes de ser otro placer más, Ella- señalando a su amiga es Helen… ¿y tú?...
-Dejémonos de presentaciones- dijo Dylan mirando seriamente a Marilyn, tal vez un poco molesto al igual que la chava con la que venía- ¿Les importaría si…?
-¡Oh no!- Marilyn reaccionó agarrando su chaqueta- Con gusto te dejo a solas con tu objeto- pasó junto de ellos- No se apuren que no regresaré temprano- y se salió con Helen.
-¡Por qué hiciste eso?- preguntó Helen.
-Si viviré con él…tengo que divertirme con algo, y sólo me queda hacerlo molestándolo…
-Esperemos y no se lo tome en serio Marilyn, no lo conoces bien…
-Pues así lo conoceré, tal vez mejor que Anton.



martes, 12 de junio de 2012

....*Cold Blooded*....


Capítulo III

-Te dije que no vinieras…
-No pensé que fuera en serio- Darrell miraba como se movía de un lado a otro Marilyn estando en ropa interior.
-Tenias que aparecerte justo este día.
-Era buen momento para ver a mis suegros- se detuvo bruscamente al escucharlo, terminó de abotonar su pantalón para acercarse a la cama, justo en el filo de ella donde estaba sentado Darrell.
-No son tus suegros, se supone que terminamos hace tres meses, justo a tiempo para tu viaje a Francia.
-Ya te dije que fue un error.
-¿Un error?, salieron fotos de ti con varias chavas, y estabas ebrio. Eso no me molesta ¿ok?, me molesta que hayas regresando como si nada hubiera pasado- Darrell la agarró de la cintura acercándola más a él, disfrutando del que aún no se había puesto una blusa.
-¿Entonces por qué me trajiste a tu habitación?
-Por que era el único lugar en el que podríamos platicar a solas- intentaba zafarse de él, pero esa mirada penetrante y seductora comenzaba a hipnotizarla.
-Deberías de sentirte afortunada de tenerme aquí olvidando que rompimos…
-jajajajaja ¿afortunada?- quitó los brazos de su cintura dándole la espalda para ponerse una blusa – Tienes a cientos de mujeres detrás de ti-  agarró su celular y lo miró decidida- así que déjame en paz y haz lo que quieras- y se fue dejándolo solo en la habitación.
-Bueno- dijo levantándose de la cama sonriendo maliciosamente- te tomaré la palabra…


La música retumbaba los odios de la gente que gozaba de ella, las bebidas desaparecían con rapidez en cada mesa que había en el club “Rockstalgia”, el lugar favorito de Anton y Dylan.
-Siento mucho la tardanza.
-Dime que te deshiciste de Darrell- dijo Anton sin dejar de mirar a los chicos que se encontraban en el escenario tocando una rola de Def Leppard.
-Eso ya no importa- interrumpió Dylan- mejor disfruten de los covers que nos brindan las diferentes bandas que están aquí…
-ja! ¿Desde cuándo andas tan amable con las demás bandas?
-Desde que los investigué y supe que son un asco…deja ahorita que subamos a destruirlos por completo- sonrió emocionado mientras sacaba el humo del cigarro con estilo.
-¿Entonces tocarás?- preguntó Marilyn a Dylan.
-Más bien tocaremos ¿o no sabías que tu hermano toca la batería?
-Tiene años que no la tocabas- miró fijamente a su hermano con cierta extrañes.
-Tenía que intentarlo…no tiene mucho, hace dos años.
-¿Por qué no me lo dijiste?...
-¡Es nuestro turno!- gritó Dylan quien ya estaba subiendo al escenario.
-Hablamos al rato- y corrió Anton dejando sola a su hermana con la posibilidad de tomar a gusto.


-¡No! ¡Hay que seguir festejando!....
-No estamos festejando nada Marilyn- Anton y Dylan sostenían a Marilyn.
-Tenias que dejarla sola- reclamó Dylan.
-Fue tu culpa, ¡¿Cómo se te ocurre llevarla a un bar!?...
-¡¿Yo?!...¡Es tu hermana no la mía!
-Pues ahora será como si en verdad fuera tu hermana…
-¡¿Qué?!- soltó a Marilyn dejándola caer al sofá de golpe.
-Lo que oíste, sé que andas mal en los pagos del gas, agua etc, y mis padres no la quieren viviendo con extraños así que…
-¡No!-interrumpió dirigiéndose a la cocina- No puede vivir ella aquí.
-¡Es mi hermana!
-Con mayor razón- sacó una cerveza y se sentó indignado en la silla- acuérdate de todo lo que te dije… no quiero mujeres viviendo conmigo.
-¡Pero ella no es una mujer!, bueno, no como las que te gustan, hasta sentirás que estás conmigo.
-Viéndolo de esa manera… ¡No!-Anton se acercó más a Dylan recargándose de la mesa- te lo pido como el hermano que siempre he sido para ti- su mirada infinita se estaba apoderando de Dylan, estaba haciéndole cambiar de parecer.
-¡Maldición!...no me queda de otra.
-¡Gracias!- lo abrasó



Se despertó con ganas de querer correr al baño- ¡me lleva la chin…!
-Hay que grosera- decía Dylan que pasaba por el sofá en busca del control remoto.
-¿Qué rayos hago en tu casa?- intentaba sentarse soportando las ganas de querer vomitar.
-Anton- se acomodó en el otro sillón- sabía que si te dejábamos en el hotel te irías al bar, así que prefirió dejarte aquí.
-Pero es lo mismo, aquí tienes más licor que cualquier otro lugar en N.Y.
-Lo mismo le dije…pero ya vez como es de terco- dijo sin mirarla, teniendo fija la mirada en la Tv, viendo “The metal show”.
Marilyn tocó su frente doliéndole al instante - ¿Me pegué a caso?... ¿con algún mueble o…?
-Amm...de seguro fue cuando Anton te dejó caer al sofá…
-¡Maldito!  
-¡Hey!- la puerta se abrió, su hermano había llegado alegre, fresco, con energía y ella lo miraba serio, enojada, con nauseas mientras se dirigía al baño- Veo que la cruda sigue- rió y se sentó a lado de Dylan –
-¿Cómo lo tomó?
-¿Qué cosa?- se miraron, uno confundido, otro relax.
-De que va a vivir aquí…
-¡Ah!, no se lo he dicho- tomó un poco de cerveza.
-¡Te dije que le dijeras!
-¿yo?...perdón pero, eso te toca a ti, quien te manda a tener hermana.
-¿Tienes agua mineral?...
-Marilyn…-dijo tímido Anton, se acercó a ella haciendo que viera las maletas que se encontraban en la entrada.
-Oye… ¿son mis maletas?- preguntó confundida.
-Hablé con mis padres y…vivirás con Dylan…
-¡¿Qué?!....
-Te dije que no le parecería la idea…-dijo Dylan haciendo que los hermanos Black lo miraran feo- ¿qué?, yo sólo digo lo que veo.


viernes, 1 de junio de 2012

....*Cold Blooded*....



Capítulo II

El aburrimiento aumentaba al pasar los segundos… el departamento se encontraba fresco a pesar del calor que hacia afuera.
-¿A qué hora vendrá?- preguntó Marilyn.
-No dijo, fue al aeropuerto por Lya…- Dylan se levantó y caminó hacia el refrigerador por una cerveza- ¿tomas?
-¡Llegamos!- entró Anton con dos maletas siendo sostenidas por sus fuertes y resistentes brazos, detrás de él se encontraba Lya con su bolsa teniendo la vista ocupada por su celular- Veo que si la encontraste - Decía mientras miraba  a su hermana menor.
-Más bien ella me encontró- Dylan miraba detenidamente a Marilyn mientras esta volvía a ponerse sus audífonos para escuchar música.

-¿A dónde piensas ir?
-Saldré a pasear un rato-dijo mientras abotonaba su camisa color negro.
-¿Hasta New York?...
-Si sabes a donde voy, entonces no entiendo el por qué haces esa pregunta tan ilógica - le sonrió, miró a aquella mujer que se encontraba acostada en esa cama mirándolo preocupada y enojada.
-No te entiendo… ¿Cómo es que te atreves a ir a verla?
-Es mi novia- se puso el saco, se miró al espejo y agarró su mejor reloj.
-Me dijiste que ya no eran nada, te escuché hablar con ella y…
-Por última vez- se acercó a ella mirándola con furia- ¡deja de estarme espiando! ¿Ok?, no me conoces enojado querida- esperó a que ella se grabara la mirada penetrante que tenía en ese momento para luego alejarse un poco- no me llames, yo te llamaré cuando regrese…


-Gracias por traerme…sigo pensando que vine en vano.
-No te enojes Marilyn, mañana llegan nuestros padres.
-Sabes que odio todo esto ¿Por qué tengo que ser la Dama de Honor?... ¿Que ella no tiene amigas?
-Eso no importa, importa que el favor me lo estás haciendo a mí, a tu querido hermano- sus ojos comenzaban a brillar haciendo el gesto de perro regañado.
-jajaja Ok, no me queda de otra- inspiró- Lo malo es que después de todo esto, no sé qué haré.
-No te preocupes por eso, yo te ayudaré, aunque sea desde mi luna de miel, pero lo haré- y la abrasó para luego irse al momento en que su hermana entrara a la habitación del hotel.


-lo bueno es que por lo menos te dejó quedarte  a dormir.
-Ya sería el colmo que dijera que no- Dylan se detuvo a mirar detenidamente la botella de la cerveza que estaba en su mano derecha-
-Anton…Me acabo de dar cuenta de que…tomo mucho…
-¡JAJAJAJAJA!, tenias razón, no sé qué harás sin mi
-Necesito un compañero que me controle- los dos estaban descansando en la sala…disfrutando simplemente de la buena música que sonaba y de la comodidad que les brindaba el sillón que había sido un regalo de una ex novia de Anton -Mientras estaba tu novia y tu hermana, me acordé de aquella vez que viajamos hasta donde viven tus padres a una reunión “familiar” y…
-Te besaste con dos de mis primas…y te salvé de una de mis tías.
-¡Sí!...fue tan extraño jajaja, pero épico.
-¿Épico?... ¡casi te besas con una de mis tías!
-Fue un accidente…pensé que era tu hermana y...
-¡¿Qué?!- se sobresaltó Anton- ya sabes que tienes prohibido tener algo con ella.
-Lo sé, estaba bromeando, es interesante la reacción que tomas.
-Claro que no, es una reacción normal, pero no lo comprendes porque eres hijo único.
-Ay bueno- se levantó tirando la botella en el bote de basura que estaba lleno de puros embaces de cerveza- tengo hambre y hay  toquin en una hora… ¿vas?
-¿Hambriento y tocarás?...eso lo quiero ver.

El hotel estaba tan bien decorado, perfecto para una reunión…

-Sólo faltan 20 minutos y Dylan no llega- Anton estaba muy preocupado, su mejor amigo estaba atorado en el tráfico.
-Calma, no ha de tardar…- en ese mismo instante, detrás de Marilyn quien estaba con Anton, llegaba Dylan corriendo muy elegante y sin olvidar los chinos rebeldes pero sensuales
-Siento la tardanza, el maldito taxi…
-¡ya vámonos!- dijo Marilyn jalando a los dos para dirigirse al salón en donde ya estaban todos los invitados. Marilyn no pudo evitar mirar a Dylan, mirar ese traje que le quedaba  a la perfección, ese cuello sin abotonar y sin corbata, esas mejillas rosas por el sol y esos labios carnosos.
Mientras Marilyn estaba al lado de los novios, pidiendo en su interior que terminara para salir corriendo del aburrimiento, por un momento volteó y miró hacia la entrada donde  justamente se abrió lento dejando entrar a ese hombre tan elegante, encontrándose las dos miradas de inmediato-¡Shit!- dijo en susurro con esa expresión de desagrado.

-¿Es Darrell Dosseti?- preguntó Lya ignorando a Marilyn que le había hecho una pregunta.
-Si…es él.
-¿Qué hace aquí el hijo del jefe de Anton?
-Ahora mismo le preguntaré- Anton se levantó y se acercó con rapidez hacia Darrell que miraba atento los adornos.
-¿Se te ofrece algo?...
-¡Anton Black!- lo abrasó- Muchas felicidades…
-¿Qué haces aquí?- Darrell jugaba con una de las rosas rojas que había arrancado del adorno- sólo vine  a felicitarte por parte de mi padre.
-¿Cómo supiste…?
-Por mis queridos suegros- sonrió al momento de alejarse para saludar a los padres de Anton-
-¡Darrell!- dijo alegre el Sr. Black que caminaba a lado de su esposa- Pensamos que no vendrías, como nuestra hija no dijo nada…
-Fue de improvisto, tuve suerte de estar desocupado y me apresuré para festejar con su hijo y de paso ver a su hija
A lo lejos Marilyn miraba como sus padres hablaban amablemente con Darrell esperando a que él se acercara a ella antes de mostrarse con toda la familia. Lya estaba ocupada presumiendo el vestido a sus parientes y por detrás alguien había rozado su hombro.
-Creo que necesitarás esto- Dylan le ofreció una bebida accediendo rápidamente.
-¿Tú sabes algo?...
-Sólo sé que Anton no lo soporta y  no sé como reaccione al verlo justo el día en que anunció su compromiso…
-Me matará, al terminar todo esto explotara por mi culpa.